En la Antigüedad, los dioses de la muerte transportaron el alma del protagonista a un mundo paralelo, colocándolo en el cuerpo de un tribuno romano destinado a morir.
Con Roma en la cúspide de la grandeza, deberá navegar por un traicionero mundo de poder e intriga. Sus decisiones definirán su destino, pero los dioses de la muerte siempre están observando.